Tengo dos pasiones: Las personas y la política. A la primera me he dedicado- y me dedico- , en cuerpo y alma, toda mi vida, tanto personal como laboralmente. A la segunda, como espectador y un poco de implicación directa.
Desde hace algún tiempo, llevo intentando conjugarlas de una forma interesante y práctica, para entregarme en exclusiva y ser feliz con lo que hago. Por fin, he dado con la solución: Coaching Político.
Hace unos años que oí hablar por primera vez del Coaching. Me llamó la atención y me puse a indagar para tratar de averiguar qué era exactamente; leí- y sigo leyendo!- todo lo que caía en mis manos…y como el movimiento se demuestra andando, me apunté a un curso introductorio de fin de semana. Tuve la suerte de dar con un Coach estupendo, Rubén Turienzo, que realizó un trabajo magnífico y ameno, consiguiendo que, definitivamente, se colara en mí el gusanillo del Coaching.
Tras este aperitivo, me matriculé en IPH para completar mi formación asistiendo al curso de Especialista en Coaching con PNL, un año completo que resultó tremendamente enriquecedor. Con unos profesores generosos y competentes; y por supuesto, unos maravillosos compañeros de camino…ellos lo saben.
Cuando me apasiona algo, intento conocer y formarme de la mejor manera que puedo, y así, profundicé en el coaching con dos Coach internacionales de renombre: Sir John Whitmore (considerado uno de los padres del coaching) y Jim Selman. Una experiencia que cambió, definitivamente, mi visión de la vida y de lo que quería hacer desde ese momento.
Continué mi aprendizaje perfeccionado mis conocimientos en PNL (Programación Neurolingüística), con dos personas extraordinarias, María Martínez y Salvador Carrión, que me ofrecieron sus conocimientos de una forma sincera y abierta; con una coherencia y profesionalidad admirables.
En cuanto a la política, me entró desde muy joven. En mi casa siempre se ha hablado mucho de política, con libertad y respeto, y a veces, con cierto acaloramiento…Por eso, me ha interesado el mundo político; puedo decir que lo he vivido, intensamente, desde la retaguardia. Por eso, tal vez, no me he involucrado activamente en él. O, simplemente, las veces que me acerqué no me gustó demasiado lo que vi. Pero he seguido muy de cerca todos los acontecimientos relevantes acaecidos en el mundo con gran entusiasmo. De hecho, soy lector diario de periódicos y revistas especializadas, y gracias a este grandioso invento de Internet, sigo a los “gurús” de la política, sobre todo de la comunicación, con mayor facilidad y con la misma devoción.
Dentro del mundo político, lo que más me ha llamado la atención es la forma de comunicarnos sus mensajes, sus ideas, sus decisiones, su imagen, etc.… me encanta descubrir estrategias y tácticas para cambiar la opinión pública y llevarse a su terreno al personal. Me apasiona la comunicación política. Seguramente tiene que ver con mí, hasta ahora, profesión: Vendedor. ¿Qué es lo que realizan los políticos al conseguir nuestro voto? Exacto! …una venta! Hemos comprado su producto, es decir, su candidatura, tras una comunicación eficaz y convincente. Lo que llevo haciendo yo años, pero con distinto enfoque, con otro producto. Pero el buen vendedor, como el buen político, cumple lo que dice y fideliza a sus clientes.
Llevo más de 20 años dedicado a la venta. He pasado por muchos puestos, siempre en labores comerciales; hasta terminar como Director Comercial de una compañía nacional de Transporte Urgente. También he vendido productos y servicios muy diferentes, desde enciclopedias hasta regalos de empresa, pasando por servicios bancarios, renting de vehículos y logística. He colaborado en compañías familiares, medianas y multinacionales. En todos los puestos y empresas para las que he trabajado, he adquirido un rico bagaje profesional al cruzarme con personas estupendas que han sabido transmitirme, de una forma generosa, sus conocimientos. Me acuerdo en estos momentos de Daniel Olmo, Javier Badías, Javier Asensio, Manuel Sarmiento, Alberto Teso, Carmen Navarro, Antonio Romero…y tantos otros, jefes y compañeros.
Además, gracias a unos padres trabajadores y maravillosos, y unos hermanos mayores admirables, me he educado en un ambiente de libertad y respeto, de amor y cariño, que me han marcado como persona, dejando una profunda huella en mí, que se ve reflejada en todos los proyectos que emprendo.
En la actualidad, vivo con mi pareja, Ana, una persona extremadamente generosa y con un corazón tremendo; y con el hijo de ésta, Daniel, que tiene 6 años y es listo e inteligente, apasionado de los animales y la informática (bueno, de todo lo que tenga que ver con la tecnología: móviles, cámaras de fotos, ipod, etc.…), y al que quiero como si fuera mío.
Desde hace muy poco, tenemos un nuevo miembro en la familia: Martín, un bebe precioso, que ha llegado para robarme el corazón...y lo ha logrado desde el primer día!
Continúo aprendiendo y formándome para ser mejor profesional, para ser mejor persona.
Desde hace muy poco, tenemos un nuevo miembro en la familia: Martín, un bebe precioso, que ha llegado para robarme el corazón...y lo ha logrado desde el primer día!
Continúo aprendiendo y formándome para ser mejor profesional, para ser mejor persona.
