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miércoles, 5 de diciembre de 2012

Pueblo Potiomkin

Os dejo una entrada que hace referencia a Tres Cantos, una población cercana a Madrid, aunque bien podría aplicarse a muchas ciudades de nuestro entorno. Espero que os guste:

Corría el año 1787 cuando Grigori Potiomkin, estadista, militar y político ruso, confeccionó uno de los mayores engaños de la historia. Recién conquistada Crimea,  Potiomkin comenzó a presumir de la transformación  tan grande que había realizado en la pobre y decadente Crimea. Todo falso, ya que era sólo para generar la envidia de sus enemigos. Pero fueron tan grandes sus palabras (hoy lo llamaríamos campaña de comunicación) que los ecos del magnífico cambio llegaron a oídos de la zarina Catalina II de Rusia, quien había conocido aquellas desoladas tierras años atrás. Entusiasmada con la noticia, anunció un periplo por Crimea para comprobar el maravilloso trabajo realizado por Potiomkin. Ante la llegada inminente de la zarina, Potiomkin ideo un plan para que todo saliera perfecto y Catalina II no se diera cuenta de nada.
A lo largo de la ruta por donde debía pasar el cortejo, mando construir pueblos idílicos enteros. Catalina lloraba de emoción al ver los logros conseguidos. Todo era una ilusión. De las casas, sólo había sido pintada la pared que daba hacia el camino por donde pasaría la Zarina. Como los decorados de cine. Los viejos y enfermos habían sido encerrados lejos de los pueblos. Árboles y arbustos de papel tapaban cualquier defecto de la arquitectura local. Se prohibió a todos los residentes mendigar a la Zarina y maestros de actuación les enseñaron a expresar felicidad con sonrisas. Todo el mundo debía estar feliz.
Así,  se define como Pueblos Potiomkin cuando se quiere describir una cosa muy bien presentada para disimular su desastroso estado real.
Pues bien, ¿podemos aseverar que Tres Cantos es un pueblo Potiomkin? Imaginemos por un momento que vamos en la carroza de Catalina II y nos disponemos a realizar un viaje por nuestra ciudad:
Comenzamos por la nueva zona, parcelada impecable y con árboles y mobiliario urbano en su sitio. Edificios enormes para jóvenes, y no tan jóvenes, construidos con la ayuda del consistorio para dar acceso a una vivienda digna a los que menos posibilidades tienen. Como la zarina, me emociona ver la ciudad que se está levantando. Pero la realidad nos saca de nuestro éxtasis. Viviendas deshabitadas y nadie dispuesto a vivir en ellas, ya que el alcalde decidió, una vez que cientos de jóvenes tragaron el anzuelo, subir indiscriminadamente los precios de las casas y reducir los metros de las mismas. Además, promociones como las 600 viviendas sin poderse entregar por la incompetencia del equipo de gobierno. Es decir, cartón piedra ante nuestros ojos.
Continuamos nuestro recorrido por las arterias principales. Avenida de Viñuelas,  de Colmenar, de los Encuartes, del Parque, etc. Todas limpias, esplendorosas. ¡Qué bonita está! Pero mejor, no salirse de las avenidas y penetrar en los sectores, porque nos hallamos con la realidad. Aceras rotas, jardines abandonados, mobiliario viejo y roto, etc. Ni un euro de inversión para rehabilitar y adecentar esas zonas oscuras que no se ven, que se esconden detrás de las calles principales y que sólo conocen sus vecinos. De nuevo, cartón piedra ante nuestros ojos.
Ahora nuestro periplo nos lleva a las magníficas instalaciones deportivas. Un complejo polideportivo con una excelente pista de atletismo, una piscina cubierta en el sector islas gestionada con la profesionalidad y la eficacia de  empresas privadas, etc. Pero qué nos encontramos detrás. Un presupuesto que triplicó el inicial para la construcción de la pista de atletismo y la cual se encuentra infrautilizada y con necesidad de remiendos sin haber sido casi utilizada. Y de la piscina de islas qué decir, además de la medalla a la chapuza y la desvergüenza que deberían colgarse el alcalde y el concejal del área, ya que la adjudicación que realizaron a una empresa privada para su explotación nos ha costado cientos de miles de euros al bolsillo de todos nosotros, después de que salieran corriendo y sin pagar luz, agua ni canon. Otra vez cartón piedra ante nuestros ojos.
Al igual que Potiomkin, nuestro omnipresente Alcalde está realizando una verdadera campaña de comunicación, orquestada desde el ayuntamiento y pagada por todos los tricantinos, para exaltar su persona, vender las bonanzas de la ciudad y ocultar descaradamente los verdaderos problemas de Tres Cantos.


lunes, 5 de marzo de 2012

El Planeta de los Políticos

Metroscopia: el 70% ciudadanos sienten poca/ninguna confianza en Rajoy y Rubalcaba. El 50% desaprueba la gestión de ambos. (http://politica.elpais.com/politica/2012/03/03/actualidad/1330781300_326871.html)
Resulta preocupante que con apenas dos meses desde que se iniciara la nueva legislatura, los resultados para gobierno y oposición sean pésimos. Sin duda, algo no marcha bien.
Posiblemente contribuya a estos resultados los continuos actos  exhibicionistas que nos ofrecen los partidos políticos en congresos, convenciones, campañas, congresillos, precampañas, comités, maitines, etc.
En todos ellos, se muestran como auténticos robots. Son dueños de la verdad absoluta y transmiten sus gotas de sabiduría universal al resto del mundo. Nos dejan ver la llave que encierra el secreto para la solución de TODOS los problemas del país. Sólo nos dejan verla, jamás la muestran. Son máquinas perfectas de soltar eslóganes y frases hechas, llenas de lugares comunes y sin un ápice de emoción real ni un atisbo de empatía con los ciudadanos. Sólo llegan a sus acólitos más fieles.
Creo que existen magníficos políticos en nuestro país, con una vocación encomiable de servidores públicos. Con una capacidad extraordinaria de humanizar al político, de reconocer errores y sentir, de verdad, lo que dicen. De mantener una línea coherente de ideas, palabras y hechos. De asumir responsabilidades ante la ciudadanía.  Pero para ello, es preciso un cambio de paradigma en la mente de los propios políticos. Digo propios, porque en el político como persona, como ser individual, se halla la esperanza de cambio, por encima de las organizaciones.
Los políticos necesitan bajar a la tierra, porque si piensan que están en ella, sólo tienen que echar un vistazo a lo que los estudios demoscópicos vienen arrojando desde hace varios años: que viven en su propio planeta.

miércoles, 22 de junio de 2011

El Coaching para políticos


Con todos los acontecimientos que se están produciendo en nuestra sociedad, estoy cada vez más convencido de lo importante que sería que los políticos se hicieran acompañar por un Coach, o, al menos, que probaran un proceso real.

Sin duda, les abriría una nueva perspectiva sobre ellos mismos y sobre lo que les rodea. Lograrían conectar, de forma sincera y responsable, con los ciudadanos.  Sabrían leer las emociones de las personas con las que se relacionan, y se hallarían en posesión de nuevas herramientas para dar respuestas acordes con el momento que están viviendo.

El coaching político, o para políticos, se trabaja desde tres perspectivas fundamentales: En primer lugar, la persona, con toda la carga de vida; después, la relación con el partido; y por último, el vínculo con los ciudadanos.

Es básico conseguir un equilibrio entre los tres vértices. Cuando falla alguno, nos encontramos con políticos que sólo miran por su interés, que no quieren ni saben escuchar y, además, pierden su visión de servidor público.

Si nuestros políticos se dedicaran unos minutos a la semana a reflexionar sobre el grado de armonía entre los tres puntos de trabajo del coaching político, la sociedad ganaría y ellos, sin duda, serían mejores políticos, mejores personas.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Errores

Entre la clase política, y también en el resto de mortales,  suele estar muy mal visto el cometer errores. Como si todos naciéramos sabiendo y fuera el mayor pecado el equivocarnos.
Como consecuencia, se tiende a buscar un modelo de perfección que claramente no existe. Lo malo es que genera tal nivel de ansiedad y estrés lograrlo que, habitualmente, se transforma en un escondite de inseguridades y miedos para transmitir una imagen de lo que no somos. Estos temores nos llevan a negar errores o fallos que son palpables para los demás.
Para conseguir quitarnos ese estigma, y ser capaces de afrontar nuestros  errores como algo consustancial al ser humano, podemos utilizar lo que en PNL se conoce como metamodelo, que a través de la secuencia de preguntas conseguirán modificar nuestras creencias limitantes.
Así, podríamos preguntar: ¿Qué pasa si cometes un error o fallo?, ante la respuesta, rebatiríamos con un ¿y qué hay de malo en ello? ¿Qué sería lo peor que te podría ocurrir? ¿No conoces a alguien que haya cometido y asumido errores, y que mantenga su prestigio?
La batería de preguntas llegaría hasta que la persona aprecie, por el mismo, que no sucede nada por cometer y reconocer los errores. Es más, todo lo contrario, ya que fomenta la empatía con nuestros semejantes.
¿No sentiríamos más cercanos a nuestros políticos si admitieran abiertamente que se equivocan? ¿No crees que se ganarían la confianza de la ciudadanía?
 Y tú, ¿reconoces y asumes tus errores?

martes, 5 de abril de 2011

Los tres filtros

Quiero compartir con vosotros esta historia:

Un joven discípulo de un sabio llegó a casa de éste y le dijo:

-Maestro, un amigo tuyo estuvo hablando de ti con malevolencia.

-¡Un momento!-le interrumpió el sabio-¿ya pasaste por los tres filtros lo que vas a contarme?

-¿Los tres filtros?-respondió extrañado el discípulo.

-Sí. El primer filtro es el de la verdad. ¿Estás seguro de que lo que me quieres decir es absolutamente cierto?

-No. Lo oí comentar a unos vecinos.

-Al menos lo habrás pasado por el segundo filtro, que es el de la bondad. Eso que deseas decirme, ¿es bueno para alguien?

-No, en realidad no. Al contrario.

-¡Ah! Estoy seguro que lo pasaste por el tercero, ¿no? El filtro de la necesidad. ¿Es necesario hacerme saber eso que tanto te inquieta?

-A decir verdad, no.

-Entonces-dijo el sabio sonriendo- si no sabes si es verdadero, si no es bueno ni necesario...sepultémoslo en el olvido.

Espero que os haya gustado. ¿No creéis que  deberíamos poner los tres filtros a muchas cosas?


jueves, 14 de octubre de 2010

Interés particular vs Interés general

Cuando preguntamos o hablamos con amigos y conocidos sobre la clase política, no se suele hablar bien de ellos. Existe una desconexión entre la sociedad civil y los políticos. Una brecha que cada día es mayor, y con el peligro de convertirse en irreversible. Los motivos que se exponen son muchos, pero existe uno que me llama, especialmente, la atención: el interés personal frente al interés general.
La percepción que, mayoritariamente, observamos es la que prevalecen los intereses particulares (o de partido) al interés general.  Mientras esta visión no se modifique no va a ser posible una participación mayor de la ciudadanía en la sociedad, tan necesaria e imprescindible como la de los políticos, para el bien de la democracia y del estado de derecho.
Que los ciudadanos crean que para el político lo primero es él, su bienestar y su futuro personal, y después los demás, es malo, muy malo para cualquier país.
Es por esto, que las personas que nos dedicamos a la política (o su entorno), debemos de ser conscientes de la importancia de anteponer el interés general a cualquier otro. Sólo desde una perspectiva amplía, abierta y  con un profundo sentido de estado, se puede conectar con la ciudadanía.
En nuestras manos está, recuperar el liderazgo político. Para ello debemos encaminar todas nuestras acciones hacia un profundo cambio de paradigma: anteponer el interés general al interés particular.