En un interesante artículo de Juan Fernando López Aguilar, a propósito del anuncio de Zapatero de no repetir como candidato a las próximas elecciones generales de 2012, que apareció en diario Público, realizaba una alusión a la necesidad de mejorar la autoestima del PSOE de cara a los tiempos complicados que se avecinan. Me pregunto: ¿es posible generar autoestima dentro de una organización política?
La autoestima se construye a raíz de las experiencias subjetivas que nos van ocurriendo y que dan forma a la imagen que tenemos de nosotros mismos. Por ello, es un proceso en continuo cambio, y se encuentra relacionado directamente con la mejora en tres niveles básicos: físico, mental y emocional.
Las organizaciones políticas se rigen por los mismos criterios; y el principal motor de desarrollo es la sinceridad, no engañarse. El PSOE, para conseguir una autoestima elevada debe partir de las deficiencias y limitaciones que le acechan en estos momentos. Desde aquí, podrá edificar los potentes cimientos que le ayuden a alcanzar sus objetivos.
Una organización política con un alto grado de autoestima es capaz de modificar su entorno, conseguir abrir nuevas vías, gestar grandes ideas y, por supuesto, ilusionar a su electorado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario