Hoy quiero compartir con vosotros este cuento, cortesía de mi amiga Pilar (www.itacaconcept.com.) Gracias!
Una gran montaña cubría con su sombra una pequeña aldea. Por la falta de los rayos del Sol los niños crecían con raquitismo y apenas podían llegar a la edad adulta. Un buen día, los aldeanos vieron al más anciano de ellos dirigirse hacia los límites del pueblo, camino de la montaña, llevando una cuchara de loza en las manos.
-¿A dónde vas?-le preguntaron.
-Voy a la montaña- contesto en anciano con voz cansada.
-¿Para qué? –le replicaron.
-Para desplazarla-respondió el anciano.
-¿Con qué? ¿Con esa cuchara? – preguntaron entre mofas.
-Pues sí, con ésta cuchara de loza-replicó con tranquilidad.
Ya más serios le espetaron:
-¡Estás Loco! ¡Jamás lo conseguirás!
A lo que el anciano con parsimonia contesto:
-No estoy loco, sé que nunca lo conseguiré, pero alguien tiene que comenzar.
¿Y a ti? ¿Qué te gustaría cambiar? ¿Por qué no empiezas hoy?¿Cuál es tu “cuchara”?
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