Metroscopia: el 70% ciudadanos sienten poca/ninguna confianza en Rajoy y Rubalcaba. El 50% desaprueba la gestión de ambos. (http://politica.elpais.com/politica/2012/03/03/actualidad/1330781300_326871.html)
Resulta preocupante que con apenas dos meses desde que se iniciara la nueva legislatura, los resultados para gobierno y oposición sean pésimos. Sin duda, algo no marcha bien.
Posiblemente contribuya a estos resultados los continuos actos exhibicionistas que nos ofrecen los partidos políticos en congresos, convenciones, campañas, congresillos, precampañas, comités, maitines, etc.
En todos ellos, se muestran como auténticos robots. Son dueños de la verdad absoluta y transmiten sus gotas de sabiduría universal al resto del mundo. Nos dejan ver la llave que encierra el secreto para la solución de TODOS los problemas del país. Sólo nos dejan verla, jamás la muestran. Son máquinas perfectas de soltar eslóganes y frases hechas, llenas de lugares comunes y sin un ápice de emoción real ni un atisbo de empatía con los ciudadanos. Sólo llegan a sus acólitos más fieles.
Creo que existen magníficos políticos en nuestro país, con una vocación encomiable de servidores públicos. Con una capacidad extraordinaria de humanizar al político, de reconocer errores y sentir, de verdad, lo que dicen. De mantener una línea coherente de ideas, palabras y hechos. De asumir responsabilidades ante la ciudadanía. Pero para ello, es preciso un cambio de paradigma en la mente de los propios políticos. Digo propios, porque en el político como persona, como ser individual, se halla la esperanza de cambio, por encima de las organizaciones.
Los políticos necesitan bajar a la tierra, porque si piensan que están en ella, sólo tienen que echar un vistazo a lo que los estudios demoscópicos vienen arrojando desde hace varios años: que viven en su propio planeta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario